lunes, 23 de febrero de 2015

Pablo Bengoechea Y URRETAVIZCAYA GOLIADA 4 A 1

 Pablo Bengoechea Y URRETAVIZCAYA GOLIADA 4 A 1

Este Peñarol versión Pablo Bengoechea tiene algo muy importante: actitud de grande. Así se para en la cancha, así lo transmite a la tribuna y así también gana. Lo hizo en el debut ante Cerro por un contundente 3-0 aprovechando las escasas llegadas que generó y volvió a hacerlo este domingo ante Juventud, para imponerse 4-1 y quedar al tope de la tabla de posiciones.

¿Qué cosas de grande tiene este Peñarol? Veamos: Pablo Bengoechea Y URRETAVIZCAYA GOLIADA 4 A 1

• Un arquero que al menos esta vez apareció en los momentos clave con tremendas atajadas. Tuvo cuatro antes de que el mirasol se pusiera 1-0 y un par más cuando Juventud arreciaba por el empate en la segunda mitad. También tuvo suerte, un factor no menos importante en el fútbol, porque cuando estuvo vencido por un disparo de Gastón Puerari que iba camino al 2-2, el balón lo devolvió el caño.

• Se para como antaño, con un 4-3-3 en los hechos. Al principio el dibujo puede ser otro, pero al momento de desplegar el juego es así. Incluso en el medio es con un solo volante de contención, algo que en algún partido puede hacerlo sufrir. Para ser gráficos, como en la década de 1980 tiene un “5” neto de marca (empezó Jonathan Sandoval y terminó Sebastián Píriz), un “8” mixto (el “Japo” Rodríguez) y un “10” de armado (Antonio Pacheco) que alimenta a los dos punteros (Jonathan Urretaviscaya y Facundo Rodríguez) y al “9” (Marcelo Zalayeta). Le falta sí la solidez en la zaga central de aquella década gloriosa.
 Pablo Bengoechea Y URRETAVIZCAYA GOLIADA 4 A 1
• Le sobra convicción en lo que hace. No se desespera incluso cuando parece estar al borde del precipicio. Como que lo midió a Juventud y sabía hasta dónde lo podía lastimar. El equipo pedrense jugó muy bien por momentos, con una velocidad increíble en el último tramo del campo. Cristian Latorre, Matías Pérez cuando se sumó al ataque, Federico Millacet y fundamentalmente Gastón Puerari fueron un martirio, pero Peñarol nunca perdió la calma. Se paró para defender y contraatacar y así ganó.

• Como todo equipo grande que se vanaglorie de ello, el Peñarol de Bengoechea es contundente. Aprovecha las situaciones de gol que genera y golpea en los momentos justos, como para que el rival sienta el impacto. Y además golea: en dos partidos el aurinegro anotó siete goles, lidera el Clausura y ya descontó cinco puntos en la Tabla Anual. Es cosa de grande.

  Pablo Bengoechea Y URRETAVIZCAYA GOLIADA 4 A 1

FUENTE. OVACIONAL

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